Nuestros oídos merecen un cuidado especial. No voy a hablar de problemas que nos puedan ocasionar, sino de su higiene.
Una higiene correcta puede evitar problemas futuros.
El conducto auditivo tiene forma de embudo. Dentro de él, en el llamado conducto auditivo, se forma cera que sirve de defensa ante agresiones externas, como cuerpos extraños o insectos que puedan entrar en él.
Se forma cera a diario y también se va eliminando de forma natural a través del oído y hacia el exterior. Si introducimos cualquier objeto en el oído, arrastramos esta cera y podemos causarnos una lesión.
En cambio, podemos limpiar el pabellón auricular tras la ducha, con un bastoncillo, sin apretar, secando los pliegues y retirando la cera que ha quedado en el exterior.
También es adecuado el uso de un irrigador de agua marina una o dos veces por semana, para retirar el exceso de cerumen y evitar la formación de tapones de cera.
Se puede usar en bebés a partir de los 6 meses, su uso es seguro y sencillo.
Ni se debe aplicar si tienes dolor en los oídos, infección (otitis), tímpano perforado o si te has sometido a una cirugía de oído recientemente, tampoco si tienes un tapón de cera o problemas de equilibrio.
Si eres diabético o tienes un trastorno en la inmunidad debes consultar con un profesional sanitario. Te indicará la mejor manera de cuidar tus oídos.
La piel de la parte externa del oído, el llamado pabellón auricular, puede verse afectada por dermatitis y procesos descamativos.
Si observas problemas en la piel de tus oídos, debes acudir a un profesional sanitario.
ay Rosa, que tu post me va a poner ante un conflicto que no debiera decir: cuando te “impias” los oidos con el algodoncito, que no debieras, pero más que limpiar es por gusto…creo que voy a compatibilizar
Aparte de todo, gracias por los vídeos. Un curro genial.
Conocido, entre otros nombres, como ictus, embolia, ataque cerebral, AVC significan lo mismo. Una alteración en la circulación del cerebro que afecta a su funcionamiento y lesiona su tejido.
El accidente vascular cerebral requiere de una rápida actuación. Debes conocer los signos externos que indican su presencia.
1. Cara. Su expresión ha cambiado. Es incapaz de sonreír con normalidad y la comisura bucal está desviada.
2. Brazo. La mitad de su cuerpo está afectada, no puede mover su brazo y posiblemente tampoco su pierna. Por eso es frecuente que si está de pie, pueda caerse.
3. Habla. No puede hablar con normalidad, emite sonidos incomprensibles o no dice nada.
Estos son los signos de alerta. Ante ellos, avisa inmediatamente a un servicio de urgencias. La rapidez es esencial para evitar complicaciones.
Comprueba su estado de conciencia mediante órdenes simples o si es capaz de seguirte con la mirada. Indica ese estado al servicio de urgencias.
Colócale en una posición cómoda, mejor sentado con las piernas elevadas o tumbado de lado. No le des nada de comer ni de beber, el reflejo de deglución puede verse afectado y se puede atragantar.
Tranquiliza y reconforta a la persona, la imposibilidad de moverse o hablar hará que se sienta ansiosa e intranquila. Es mejor si te acercas por el lado que no está afectado, que es el que tiene sensibilidad y nota más seguro.
Diferente será en el proceso de rehabilitación, en el que deberás estimular la parte afectada para ayudar a su recuperación.
Recuerda los signos de alerta. Llegar cuanto antes a un servicio de urgencias puede evitar muertes y disminuir secuelas.
La escala a CPSS (Cincinnati Prehospital Stroke Scale) de la que hablas tiene hasta su propia canción. Parece que la LAPSS (Los Angeles Prehospital Stroke Scale) sería un poco mejor, al igual que la MASS (Melbourne Ambulace Stroke Scale).
En todo caso está bien que la población conozca al menos una de esas tres escalas, aunque sólo sea para que tengan en cuenta la posiblidad de un ACV. Eso sí, una vez en el hospital toca utilizar la ROSIER.
Vuelvo a repetirme, me encanta tu trabajo! Divulgación sanitaria de la buena!
Cuando estuve en Londres, pude ver mensajes que el NHS enviaba a la población de forma muy efectiva.
Tu entrada de hoy me ha recordado uno de ellos… en el ictus, actúa rápido (FAST):
– Face. Cara, desviaciones de la comisura.
– Arm. Caída o pérdida de fueran en un brazo.
– Speech. Dificultad en el habla.
– Time. No hay tiempo que perder.
Aitor, muy acertado tu comentario. El profesional sanitario maneja otro tipo de herramientas. En Catalunya se ha implantado el Código Ictus y participo en él en mi trabajo.
Gracias por compartir la entrada al vídeo tan divertido (y tan útil)
Un abrazo
Fran, gracias por esa genial aportación. El acrónimo anglosajón es perfecto: FAST. rápido. Hay que actuar rápido, ya que en un accidente vascular cerebral el tiempo es oro.
El enlace a la web que aportas en muy útil y tienes razón, los vídeos educativos son muy buenos. Ojalá hubieran iniciativas así en nuestra casa.
Gracias por tu aportación.
Un abrazo
Laila25 abril, 2011 a las 15:32
Estupenda entrada!.
siempre he querido saber cómo actuar ante un ictus desde que mi padre sufrió uno leve y mi madre no supo qué hacer. Se lo enseñaré para que esté atenta! Me encanta tu blog!
Gracias Patricia! Por tus palabras, por pasar por aquí y comentar. Me gusta pensar que me dirijo a cualquier persona que quiera cuidarse a si mismo a y a los suyos.
un abrazo
Laila, gracias por tus palabras. Me gusta pensar que puedo ayudar a enseñar qué hacer ante situaciones que nos pueden pasar a todos. El autocuidado es eso.
Un abrazo y gracias por pasar por aquí y comentar.
Madre mía Rosa, si ya con el del atragantamiento me dejaste encantada, con éste te has vuelto a superar.
Seguro que te lo dice todo el mundo, pero es que es una verdad-verdadera más grande que un templo: tu blog es genial.
ay Rosa, que tu post me va a poner ante un conflicto que no debiera decir: cuando te “impias” los oidos con el algodoncito, que no debieras, pero más que limpiar es por gusto…creo que voy a compatibilizar
Aparte de todo, gracias por los vídeos. Un curro genial.