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abr 15, 2012

El bebé con fiebre

 

Vídeo realizado con apoyo del texto de Enfermera virtual.

Adaptación del consejo de enfermería para el manejo de la fiebre en el bebé.

 

La fiebre es un signo que acompaña a algunas enfermedades. En los niños, es frecuente en las infecciones víricas.

Los antitérmicos no curan la posible infección, pero pueden ayudar a que el niño se sienta mejor.

Cuando un bebé tiene fiebre es más importante que el estado general sea bueno, que la temperatura, o sea, que si el niño tiene fiebre (superior a los 38ºC) no debemos alarmarnos a no ser que al mismo tiempo observemos que presenta síntomas anormales en su comportamiento, como decaimiento, somnolencia, cambio en su caracter, irritabilidad…

Qué hay que hacer en casa 

  • No es necesario bajar la fiebre en todas las circunstancias. Si la temperatura es igual o inferior a 38 ºC y su estado general es bueno (continúa con su actividad normal), no es preciso administrar antitérmicos ni aplicar otras medidas. Tan sólo debe controlarse la temperatura con frecuencia para comprobar si se mantiene o ha subido. 
  • No valorar si el niño tiene fiebre poniéndole la mano en la frente. Usa un termómetro.

Medidas higiénicas 

  • Dejar al niño con poca ropa de abrigo (en pañales o con un pijama ligero). 
  • Mantener la habitación fresca y ventilada, sin corrientes de aire. 
  • Proporcionarle abundantes líquidos sin forzarlo. Si es un lactante alimentado con leche materna, ofrecerle el pecho con más frecuencia. 
  • No hacer fricciones con alcohol o colonia, ya que aumentarían la temperatura y el alcohol puede absorberse a través de la piel. 
  • Los baños con agua templada (unos 3 ºC por debajo de la temperatura del niño) disminuyen poco la fiebre. Esta medida puede usarse para ayudar a los antitérmicos, siempre que al niño no le resulte desagradable. 
  • No deben aplicarse paños de agua fría para evitar descensos bruscos de su temperatura corporal.
  • Medidas farmacológicas (antitérmicos)
  • No se deben administrar antibióticos sin prescripción médica. En la mayoría de los casos, la fiebre es consecuencia de una infección vírica y por tanto, la administración de estos medicamentos resultará inútil y contraproducente. 
  • Dar antitérmicos únicamente cuando la fiebre produzca malestar en el niño. Esto ocurre generalmente a partir de los 38,5-39 ºC. 
  • Utilizar las dosis de antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno) recomendadas por su pediatra, respetando los intervalos entre las mismas aunque la fiebre reaparezca antes. Siempre que sea posible es aconsejable administrarlos por la boca, no por vía rectal. 
  • No deben alternarse los antitérmicos para bajar antes la fiebre, a no ser que lo indique el pediatra.

Consultar con el pediatra si 

  • El niño tiene menos de tres meses. 
  • La temperatura se eleva por encima de los 40 ºC. 
  • El niño, además de la fiebre, presenta uno o varios de los siguientes síntomas: 
    • Mucha somnolencia, decaimiento, mareos o comportamiento anormal. 
    • Tiene convulsiones o se observan movimientos anormales de aparición brusca. 
    • Aparecen vómitos, dolor de cabeza, irritabilidad o presenta el cuello rígido. 
    • Aparecen erupciones o manchas en la piel. 
    • Inicia alteraciones en la respiración. 
    • Dolor continuado. 
    • No mueve con normalidad alguna extremidad o bien está fría en comparación al resto del cuerpo. 
  • La fiebre se prolonga más de tres días, aunque no existan otros síntomas.

Puedes buscar más consejos sobre la salud de tu bebé en Enfermera virtual.

Y os recomiendo esta entrada sobre la fiebre del fantástico blog de la mamá pediatra.

Desde el Blog de Rosa queremos enseñarte a cuidar de tu pequeño.

 

4 Comments

  • Buen vídeo, Rosa. Sólo haría dos puntualizaciones; una, que no es necesario estar demasiado pendientes de los termómetros, como muy bien dices en el vídeo lo importante no es la temperatura, sino el estado general del niño, por tanto no es necesario tomar muchas veces la temperatura ni obsesionarnos con el termómetro; simplemente si el niño se encuentra mal le daremos un antitérmico, y si está contento y jugando, nos da igual la temperatura que tenga, no es preciso dar nada y no va a tener nada grave.
    La segunda puntualización iría por el mismo camino, habláis de la temperatura de 38 como el límite para administrar antitérmico, y esto no tiene por qué ser así. Es cierto que a partir de esa temperatura ya nos solemos encontrar mal, pero lo que marca la necesidad del tratamiento sigue siendo el estado general y no la cifra de la fiebre.
    Por supuesto con esto no quiero decir que no me guste el vídeo, que me encanta; insistir como muy bien decís en que la fiebre no es ninguna enfermedad, sino sólo un síntoma y que ninguna cifra de fiebre es peligrosa en sí misma; la fiebre no provoca ninguna enfermedad, ni causa ningún daño, independientemente de que sea 37,5 o 40. Exagerando un poco los términos, la fiebre no provoca meningitis es la meningitis la que provoca fiebre, y un niño con fiebre, pero buen estado general es muy, muy improbable que tenga una infección grave.
    Lo dicho, enhorabuena por un gran vídeo!

  • Javier, gracias por el extenso y clarificador comentario.
    Totalmente de acuerdo contigo en el hecho que la temperatura no es tan importante como el estado general.

    Un abrazo y gracias por pasarte y comentar

  • Es un artículo sumamente interesante que nos da pistas muy útiles cuando nos enfrentamos a este tipo de situaciones. Muchas gracias!

  • Gracias Laura por pasarte por aquí y comentar.
    Un abrazo

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mar 4, 2012

Lavado nasal

El lavado nasal es una técnica sencilla que requiere algo de entrenamiento

Realiza el lavado nasal solo cuando el bebé esté muy incómodo por moquitos o resfriado, se oiga un sonido similar a un ronquido nasal y eso le impida hacer las tomas o cogerse al pecho con normalidad.

No realices esta práctica de manera regular, solo en los casos que te describo.

Hazlo tras el baño, cuando la mucosidad es más blanda por la acción del vapor del agua caliente del baño.

Hay varios sistemas que se han usado para el lavado nasal:  jeringa (sin aguja) con suero fisiológico, irrigador de agua salina, aspirador de goma o aspirador de pera. Algunos se desaconsejan, por lo que te recomiendo usar un irrigador específico para bebés (de fuerza suave).

No debes introducir ningún sistema demasiado profundamente en el orificio nasal del bebé, sólo debes apoyarlo en la entrada del agujero de la nariz, sin encajarlo.

No uses suero salino frío, mejor si está a temperatura ambiente (caliéntalo con tus manos) será menos molesto.

Coloca al bebé boca arriba y gírale la cabeza a un lado. Instila suero salino o agua marina con un irrigador especial para bebes (específico para ellos) en el orificio nasal que queda arriba.

Apoya el aplicador en el orificio, pero no lo introduzcas en él ni lo ajustes. Deja algo de espacio para evitar un exceso de presión.

Haremos lo mismo girándolo hacia el otro lado.

No uses un bastoncillo para retirar la mucosidad nasal, utiliza una gasa o pañuelo tras el lavado nasal.

El lavado con jeringa no se aconseja, al no controlar la presión con la que lo instilas.

Puedes usar botellitas de suero individuales, sin apretar demasiado el contenido dentro de la nariz.

Las peras de goma están también desaconsejadas por la presión que ocasionan al aspirar y porque existe el riesgo que se introduzca aire dentro de la nariz al presionar la pera una vez introducida en el orificio nasal y pretender aspirar, cuando la presión para hacer el efecto de aspiración se debería hacer fuera.

Si no se adapta al orificio tampoco conseguimos resultados, al perder la presión necesaria, por lo que es un método que funciona mal y/o puede dañar.

Los aspiradores nasales con boquilla precisan que la aspiración sea muy suave y es difícil de controlar y a algunos padres no les gusta el sistema de aspirar por un tubo que está en la nariz del bebé.

Recuerda que el lavado nasal se debe hacer en caso de que tu bebé esté resfriado o que se le oigan secreciones nasales al respirar o amamantar. Algo muy frecuente en un bebé.

Consulta con tu profesional sanitario sobre el método más adecuado si te quedan dudas.

Si observas cualquier tipo de dificultad respiratoria o sonidos diferentes al descrito por mucosidad nasal debes consultar también con tu profesional sanitario.

 

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ROSA

Diplomada en Enfermería y Licenciada en Antropología. Cuidando desde hace 20 años, en este blog enseño a cuidar. Actualmente trabajo en emergencias

El Blog de Rosa Premio “Mejor Blog para Pacientes” en la V Edicion Favoritos en la Red 2012

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